Intérprete y Guía-Intérprete

El Intérprete de Lengua de Signos (ILS o ILSE, intérprete de lengua de signos española) es un profesional debidamente formado y acreditado que sirve de puente de comunicación entre usuarios de lengua de signos y usuarios de lengua oral que pretenden comunicarse entre sí. El intérprete ha de ser competente en ambas lenguas (lengua de signos española y castellano, en nuestro caso) y conocedor del entorno sociocultural de los usuarios sordos y oyentes.

El Guía-Intérprete de personas sordociegas (G-I) es un profesional debidamente formado y acreditado que sirve de puente de comunicación entre usuarios sordociegos y su entorno inmediato (usuarios de lengua oral y entorno físico) con el fin de establecer la comunicación. El guía-intérprete ha de ser competente en lengua de signos, lengua oral y técnicas de guiado y comunicación usadas por personas sordociegas, además de conocedor del entorno sociocultural de los usuarios que debe poner en contacto.

El desempeño de ambas labores profesionales está regulado por el Código Deontológico elaborado por FILSE y cuyos tres pilares fundamentales son: neutralidad, confidencialidad y fidelidad.

Tanto para ser intérprete como guía-intérprete además de la formación adecuada son necesarias una serie de habilidades y características que se pueden aprender y se deben cultivar, tales como:

  • Características personales: Flexibilidad (para valorar y adaptarse a la situación), Autocontrol (para manejar la presión de la situación), Distancia profesional (para no implicarse emocional ni afectivamente), Discreción (para tener claros los límites y ser lo más invisible posible).
  • Características intelectuales: Concentración (así como evitar interferencias), Memoria (tanto a corto como largo plazo), Agilidad y fluidez verbal (para producir signos y palabras eficaz y rápidamente), Agilidad mental (para ordenar el pensamiento y extraer las ideas principales de forma ágil y rápida).
  • Características éticas: Sentido de la responsabilidad (para preparar adecuadamente su trabajo, ser puntual y comprometerse con la buena realización de su trabajo), Tolerancia (para respetar a las personas y situaciones aún sin estar de acuerdo), Humildad (para reconocer las limitaciones y equivocaciones, aceptando la crítica constructiva).
  • Conocimientos generales: Profundo conocimiento de las lenguas que usa en su trabajo (léxico, morfología, sintaxis y contexto sociocultural), y notable nivel cultural (para adaptarse a diversos contextos a nivel de actualidad informativa así como para mantener el nivel comunicativo entre los interlocutores).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *