Usuarios

Se puede demandar la prestación de un servicio tanto por personas físicas como por personas jurídicas (entidades, administración pública, etc.).

Los usuarios de los servicios de interpretación y guía-interpretación son las partes que desean comunicarse a través del profesional, y por tanto nos referimos tanto al usuario sordo signante como al usuario oyente hablante, o al usuario sordociego en su caso.

Si bien es necesaria la presencia de un usuario sordo (o sordociego), no se puede caer en el error de pensar en éste como el único usuario del servicio. Recordemos que el profesional actúa con imparcialidad transmitiendo la información en ambas direcciones (de lengua oral a lengua de signos y viceversa), y en ningún momento puede beneficiar a una parte en detrimento de la otra.

Aclarado este punto, nos centraremos brevemente en los usuarios sordos y sordociegos. Entre estos hay una enorme variedad, ya que cada persona es única y tiene sus propias características. Algunos tienen buena competencia comunicativa y pueden comprender y expresar con bastante autonomía sin el uso de intérprete en muchas ocasiones, mientras que otros tienen bastantes dificultades para comunicarse con su entorno sin esta figura profesional.

Es muy importante respetar las capacidades de cada usuario y procurar los recursos necesarios y adecuados para cubrir sus necesidades, y por ello los profesionales intérpretes y guías-intérpretes están capacitados para adaptarse a una amplia variedad de contextos y usuarios, así como para sugerir los recursos técnicos y profesionales que se ajustan a cada caso.

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